
Pan funcional, aliado estratégico para la salud. Entrevista a Marco Temporin, médico nutricionista.
El pan es un alimento ancestral y, si se consume de forma adecuada, es un pilar de la alimentación equilibrada. Los nutricionistas no lo “demonizan”; al contrario, lo consideran importante para una dieta equilibrada. También por su aporte de gluten, sí, así es. Naturalmente, la ingesta de hidratos de carbono debe ajustarse en función del metabolismo y del estilo de vida, pero, gracias a los avances técnicos, el pan funcional es hoy un poderoso aliado para una alimentación equilibrada y saludable. Hemos hablado de ello con Marco Temporin, médico nutricionista que ejerce en el Véneto y que ha tenido la oportunidad de conocer Pane Funzionale Salus®.
Doctor Temporin, ¿qué papel desempeña el pan en la alimentación? ¿Por qué parece que sea un alimento que hay que evitar para no engordar?
El pan está presente desde tiempos en los que el concepto de “mesa” no existía: el ser humano primitivo molía los granos de cereales para mezclarlos con agua y obtener una “papilla” muy nutritiva. Los hábitos alimentarios han cambiado con el tiempo. Hoy en día, el pan se considera un complemento que se consume mientras se espera a que llegue el plato principal o como acompañamiento de este. Pero, consumido de esta manera, el pan puede engordar. En cambio, consumido de forma adecuada —teniendo en cuenta sus propiedades nutricionales— se convierte en una fuente de nutrientes y no en un alimento que engorda.
¿Qué importancia tienen los hidratos de carbono en la dieta diaria?
Los hidratos de carbono se definen como el “combustible” de nuestro metabolismo, por lo que son fundamentales. Sin embargo, su ingesta debe adaptarse a las características metabólicas de cada persona y a su estilo de vida.
Entonces, ¿cuánto pan se recomienda comer al día y de qué tipo?
Las cantidades varían según las necesidades nutricionales; no hay una cantidad igual para todos. Recomendaría pan elaborado con harinas integrales seleccionadas, también de distintos cereales, preferiblemente enriquecido con semillas oleaginosas (sésamo, girasol o lino) que garantizan un aporte de ácidos grasos poliinsaturados.
¿Qué son los alimentos funcionales y por qué marcan la diferencia para nuestro organismo?
El término ‘funcional’ se acuñó en Japón en los años ’80 para designar los alimentos que contienen de forma natural sustancias beneficiosas para el organismo. Se trata, por tanto, de alimentos sencillos —como, por ejemplo, los frutos del bosque, el ajo o el té verde— que favorecen el mantenimiento de un estado de bienestar.
Los betaglucanos están hoy en el punto de mira. ¿Por qué su consumo puede favorecer el bienestar y la salud?
Los betaglucanos son polisacáridos no digeribles presentes en alimentos como la cebada y la avena, que contienen la mayor concentración. Estas fibras llegarían inalteradas al intestino, ejerciendo una acción hipocolesterolemiante e hipoglucemiante. En otras palabras, los betaglucanos reducirían la absorción de glucosa y colesterol, facilitando su eliminación.
En su opinión, ¿cuál es el valor añadido de un pan funcional rico en fibra y proteínas y con un contenido calórico reducido como Pane Funzionale Salus®?
Considero que Pane Funzionale Salus® es un descubrimiento excepcional por diversos motivos. Combina sabiamente tradiciones antiguas, como la presencia de harina de altramuz, naturalmente rica en proteínas, sales minerales y vitaminas del grupo B (como la valiosa vitamina B1), con la innovación que aporta la presencia de betaglucanos. La sinergia de sus componentes convierte este alimento en un excelente “potenciador” nutricional. De hecho, Pane Funzionale Salus® es ideal tanto para los deportistas que necesitan un alimento nutricionalmente equilibrado como para las personas con sobrepeso o trastornos metabólicos, que pueden consumir un excelente alimento de bajo índice glucémico.
Pan y gluten ... ¿Es cierto que quienes no tienen intolerancia no deberían privarse de los cereales que contienen gluten?
La moda de los productos sin gluten se ha extendido mucho. Sin embargo, muchas personas consumen estos alimentos con la falsa creencia de que son más saludables, más digestivos e incluso de que adelgazan. No es cierto. Al contrario, en ausencia de un diagnóstico de celiaquía, consumir alimentos sin gluten aumenta el riesgo de obesidad y enfermedades cardiovasculares, además de restar nutrientes útiles a la dieta. Hablando de pan, un estudio reciente presentado en la European Society for Pediatric Gastroenterology Hepatology and Nutrition muestra que muchos tipos de pan sin gluten contienen una concentración de grasas doble y un contenido proteico reducido, de media, a la mitad en comparación con el pan tradicional.
Una investigación de la Universidad de Padua confirma la correlación entre el consumo diario de Pane Funzionale Salus® y el control glucémico a medio y largo plazo en personas con diabetes mellitus tipo 2 (T2DM), como complemento a los medicamentos utilizados. ¿Qué opina al respecto?
El consumo de alimentos con un alto contenido en fibra parece ofrecer resultados alentadores en el control de los valores glucémicos, también en personas con enfermedades metabólicas. Siempre he estado convencido de que los alimentos poco refinados y ricos en fibra son indispensables en la dieta.
Texto original: revista Il Panificatore Italiano, n° de noviembre de 2018.